Esto es algo que leí esta mañana en la columna de un periódico:
"... vivimos avanzando por el tiempo ... la ruta unos se la organizan como quieren, otros, como pueden o les dejan. Algunos deciden hacer su camino con un lento utilitario de mínimo consumo. Se alejan de las autopistas porque ni tienen prisas ni estan dispuestos a pagar peajes. Prefieren los caminos que se envuelven de paisajes ... otros desean más rapidez, se suben a una moto e invitan a alguien ... pasamos muchas horas subidos al autocar de una empresa, viajando con un montón de desconocidos entre los que alguno, con suerte, acaba siendo auténtico amigo. Subimos a una interminable caravana de autobuses llamada país y demasiadas veces nos encontramos en medio de un inmenso atasco organizado por sus conductores políticos. En el viaje de vivir, no todos los que van, llegan. Unos cogen caminos equivocados, estudios sin arranque, amores sin destino. Son los tiempos perdidos que jamás volverán ... saber hacia dónde se va y cuando nos equivocamos corregir a tiempo, es la única forma de llegar., por eso hay que estar siempre atentos al camino: porque siempre estamos yendo ...."
miércoles, 25 de febrero de 2009
miércoles, 18 de febrero de 2009
Prometo ....
Hace unos días este pequeño saltamontes azul cumplió una de las más largas travesías emprendidas por ningún pequeño saltamontes ….
Prometió fidelidad a un rey y obediencia a una constitución y unas leyes … y mientras esperaba a que me llamaran, mientras esperaba a ponerme en frente de ese señor de pelo blanco, con mangas blancas y toga negra … mientras escuchaba a otros pequeños seres de muchos lugares distintos prometiendo lo mismo, sólo pude pensar en una cosa: que en el fondo hay muy pocas cosas a las que les pueda prometer fidelidad y que a todas y cada una de ellas se los prometí de una manera inconsciente y que por ello esas cosas ni siquiera saben de dicha promesa … y mientras divagaba en cada una de esas cosas escuché la mejor promesa que podemos hacer … un pequeño ser se equivocó y “prometió felicidad” en vez de fidelidad … sólo pude sonreir, y pensar que que esa es la mejor promesa de todas y la más difícil de cumplir.
Prometió fidelidad a un rey y obediencia a una constitución y unas leyes … y mientras esperaba a que me llamaran, mientras esperaba a ponerme en frente de ese señor de pelo blanco, con mangas blancas y toga negra … mientras escuchaba a otros pequeños seres de muchos lugares distintos prometiendo lo mismo, sólo pude pensar en una cosa: que en el fondo hay muy pocas cosas a las que les pueda prometer fidelidad y que a todas y cada una de ellas se los prometí de una manera inconsciente y que por ello esas cosas ni siquiera saben de dicha promesa … y mientras divagaba en cada una de esas cosas escuché la mejor promesa que podemos hacer … un pequeño ser se equivocó y “prometió felicidad” en vez de fidelidad … sólo pude sonreir, y pensar que que esa es la mejor promesa de todas y la más difícil de cumplir.
miércoles, 4 de febrero de 2009
El sitio de mi recreo ...
Mi casa … en la distancia. Mi padre sentado en el sofá, leyendo el periódico, intentando cambiar el mundo ... mi madre en la cocina, callada, dentro de sus pensamientos, pero siempre sonriendo … mi hermano pequeño en la habitación, sentado en la cama, pensando en el futuro que vendrá … y yo … yo entro por la puerta, acaricio el cabello blanco de mi padre, sonrío a mi hermano y abrazo a mi madre aspirando su olor y luego observo, relleno mis pulmones, cierro los ojos y pienso … mi casa … mi hogar … hoy estoy allí, siempre estoy allí ….
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